
Trump inmigracion se ha convertido nuevamente en el centro del debate internacional después de que el presidente Donald Trump anunciara una “pausa permanente” a la inmigración procedente del llamado “tercer mundo”, una medida que, según la Casa Blanca, busca reforzar la seguridad nacional tras un reciente tiroteo protagonizado por un ciudadano afgano con residencia legal en Estados Unidos.
La nueva directriz instruye a suspender de inmediato todos los procesos de asilo, además de ordenar una revisión masiva de las green cards emitidas desde 2021, con el argumento de que miles de expedientes habrían sido aprobados bajo estándares considerados “laxos”. Trump también confirmó la pausa en solicitudes migratorias provenientes de 19 países catalogados como “de alto riesgo”, entre ellos Venezuela, Cuba, Haití, Afganistán, Somalia e Irán.
En contraste, la administración priorizará solicitudes de inmigrantes provenientes de naciones europeas que, según Trump, “compartan valores estadounidenses y estándares culturales compatibles”. Este cambio en el sistema de preferencia migratoria marca una ruptura directa con el modelo histórico basado en reunificación familiar y diversidad.
Las repercusiones se han sentido de inmediato en comunidades migrantes. Organizaciones reportan cancelaciones de ceremonias de naturalización, suspensiones masivas de entrevistas y miedo generalizado entre familias con procesos pendientes. Expertos en derecho migratorio advierten que la medida podría generar millones de casos detenidos, además de un colapso operativo en USCIS y otros organismos federales.
La política también ha provocado tensiones diplomáticas. Gobiernos de América Latina y Medio Oriente han cuestionado la medida, considerándola discriminatoria. Algunos países evalúan respuestas formales y consultas en organismos internacionales.
Fuente: The New York Times




