
Petróleo venezolano: el anuncio de adquisición por parte de Estados Unidos en 2026
En enero de 2026, el petróleo venezolano volvió al centro del tablero energético global tras el anuncio del presidente Donald Trump sobre la adquisición por parte de Estados Unidos de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano previamente sancionado. La información fue difundida inicialmente por el vicepresidente JD Vance el 6 de enero y posteriormente confirmada por fuentes oficiales estadounidenses.
El acuerdo se habría concretado con autoridades interinas en Venezuela, luego de la captura de Nicolás Maduro, y contempla la transferencia de barriles de petróleo venezolano a precios de mercado, con los ingresos administrados directamente por Washington como parte de un esquema de control transitorio.
— JD Vance (@JDVance) January 6, 2026
Contexto político y energético del petróleo venezolano
El petróleo venezolano ha sido históricamente uno de los activos estratégicos más importantes del hemisferio occidental. Con reservas probadas superiores a los 303.000 millones de barriles, Venezuela posee las mayores reservas del mundo, según datos de la OPEP y el Energy Institute.
Sin embargo, años de sanciones, nacionalizaciones, corrupción y falta de inversión provocaron un colapso de la producción, que cayó por debajo del millón de barriles diarios en 2025, muy lejos de los más de 3 millones registrados a finales del siglo XX.
La caída del régimen de Maduro y la posterior reapertura parcial del sector energético han permitido este acuerdo de petróleo entre Venezuela y Estados Unidos, considerado inédito por su magnitud y por el control financiero ejercido por Washington.
Detalles del acuerdo: transferencia de barriles y control estadounidense
Según información citada por el Presidente Donald Trump, el acuerdo contempla:
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Transferencia de 30 a 50 millones de barriles de petróleo venezolano
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Crudo pesado apto para refinerías del Golfo de México
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Operación ejecutada por el Departamento de Energía de EE.UU.
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Ingresos estimados entre 1.800 y 3.000 millones de dólares
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Fondos bajo control estadounidense, no del antiguo gobierno venezolano
Esta transferencia de barriles desde Venezuela busca reforzar la energía estadounidense, reducir dependencia externa y estabilizar precios internos.
Implicaciones económicas y geopolíticas
La entrada del petróleo venezolano sancionado al mercado estadounidense tiene múltiples efectos:
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Presión a la baja sobre los precios del crudo
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Reducción de influencia de China e India en Venezuela
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Reconfiguración del equilibrio dentro de la OPEP+
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Incentivos para reinversión extranjera condicionada
Expertos como Francisco Monaldi (Rice University) advierten que, aunque el potencial es enorme, la recuperación total del sector petrolero venezolano podría tomar una década y requerir más de 100.000 millones de dólares en inversión.
Riesgos, escepticismo y advertencias
A pesar del anuncio, grandes compañías energéticas estadounidenses mantienen cautela. Expropiaciones pasadas, deterioro de infraestructura y riesgos jurídicos siguen siendo factores críticos.
Medios como The Guardian y Al Jazeera señalan interrogantes legales sobre soberanía y precedentes internacionales, aunque fuentes oficiales estadounidenses insisten en que el acuerdo cumple con marcos legales excepcionales de transición.
Perspectivas futuras del petróleo venezolano
A corto plazo, el acuerdo fortalece la seguridad energética de EE.UU.. A mediano y largo plazo, el impacto dependerá de:
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Estabilidad política en Venezuela
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Garantías jurídicas para inversionistas
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Rehabilitación técnica de la Faja del Orinoco
El petróleo venezolano vuelve así a jugar un papel clave en el mercado global, pero bajo un nuevo esquema de poder, supervisión y control.
Fuentes:
Declaraciones oficiales del Gobierno de Estados Unidos y del Presidente Donald Trump.





